Bogotá, Colombia
Un banco de trabajo abierto desde 2012
Ancora Nueve nació de un interés particular por el mecanismo, no por el volumen. El taller trabaja con un número de piezas que permite dedicar tiempo real a cada una.
← Volver al inicioHistoria del atelier
De la curiosidad al oficio
Ancora Nueve abrió en 2012 en el barrio chapinero de Bogotá como un espacio pequeño con un banco, una lupa y la intención de entender cómo funcionan los relojes antes de intervenir en ellos. El nombre viene de la àncora — la palanca que regula el escape en un movimiento mecánico — y del número nueve, que en el diseño de esferas marca el puesto donde la lectura de la hora resulta más clara.
Durante los primeros años el trabajo se concentró en servicio de cuarzo y reemplazo de baterías. Con el tiempo, los clientes empezaron a traer piezas más complejas: relojes de bolsillo heredados, movimientos que llevaban décadas sin abrir, brazaletes con eslabones desgastados que ya no sostenían bien la caja. Eso amplió el alcance del banco hacia restauración y trabajo de brazaletes, sin abandonar el principio de partida: explicar primero, intervenir después.
Hoy el atelier atiende en Calle 72 # 10-34, Oficina 502. No es un local comercial de paso sino un espacio de cita, donde cada pieza ingresa con registro fotográfico y sale con una ficha escrita. El trabajo no se apresura y los precios son los mismos que aparecen publicados.
Equipo
Las personas del banco
Carlos Anzola
Relojero principal
Lleva más de catorce años trabajando con movimientos de cuarzo y mecánica básica. Se formó con un maestro relojero suizo radicado en Medellín y dirige el banco de servicio de cuarzo y restauración.
Laura Reyes
Especialista en brazaletes y correas
Trabaja con brazaletes metálicos y correas desde 2017. Conoce los anchos, los cierres y los perfiles de caja de la mayor parte de las referencias que pasan por el banco.
Jorge Molina
Documentación y atención al cliente
Registra cada pieza al ingreso, coordina los presupuestos escritos y acompaña al cliente en la comprensión del trabajo propuesto antes de que comience cualquier intervención.
Protocolos de trabajo
Estándares del banco
Registro fotográfico de ingreso
Toda pieza se fotografía en cuatro niveles — caja, esfera, movimiento y marcas — antes de que el técnico la toque. El registro queda en el expediente del cliente.
Propuesta de alcance escrita
Antes de abrir la pieza se emite un documento que describe el trabajo propuesto, distingue conservación de restauración y detalla el valor. No se procede sin aceptación firmada.
Prueba de hermeticidad documentada
El resultado de la verificación en probador seco se anota en la hoja de retiro con el valor medido, sea o no el que figura en la caja. Se entrega siempre, independiente del resultado.
Sin pulido sin consentimiento
El desgaste de la superficie es parte de la historia de la pieza. El taller no pule ni refinish a menos que el propietario lo solicite por escrito. El trabajo estético se trata como una decisión del cliente, no del técnico.
Piezas de periodo apropiado
En restauraciones históricas, los repuestos se buscan en stock de época o en fabricantes especializados. Se comparte la correspondencia de búsqueda con el cliente antes de hacer cualquier pedido.
Tratamiento de datos Ley 1581
Los datos personales se manejan conforme a la Ley 1581 de 2012 y el Decreto 1377 de 2013. La información se usa únicamente para gestionar la pieza y comunicar el avance del trabajo.
Relojería en Bogotá
Trabajo de banco en la capital colombiana
Bogotá tiene una tradición joyera y relojera que se concentra en los barrios del centro y la zona chapinera. Ancora Nueve trabaja en ese contexto con un enfoque técnico antes que comercial: la pieza importa más que la velocidad de rotación del banco.
El servicio de movimientos de cuarzo cubre la mayor parte de los relojes de uso diario que circulan en la ciudad — piezas de vestir, de buceo con diseño clásico y relojes de moda que acumulan dos o tres temporadas sin abrir. La batería es la intervención más común, pero el servicio incluye siempre la revisión del estado del empaque y la verificación de hermeticidad, que muchos talleres omiten.
La restauración de piezas heredadas responde a una necesidad distinta: el reloj de bolsillo del abuelo, el Longines de dama de los años setenta o el Omega Seamaster con el que alguien cruzó el Atlántico. Esas piezas no se restauran por valor de mercado sino por lo que significan para quien las trae. El banco trabaja con esa premisa y propone siempre el menor grado de intervención que devuelva funcionalidad sin borrar la historia del objeto.
El trabajo de brazaletes y correas es el más subestimado de los tres servicios, aunque es el que más afecta la experiencia de uso. Un brazalete con eslabones elongados, un pasador de correa que ya no retiene o un cierre desplegante que se abre solo son problemas de seguridad además de incomodidades. El taller los resuelve en el mismo día en la mayor parte de los casos.
Contacto
Tráiga su pieza al banco
Para consultas de valoración, envíe los datos del reloj por formulario o llame directamente. El atelier atiende de lunes a viernes de 9:00 a 18:00 y sábados de 9:00 a 14:00.